Recomendaciones

 

Herramientas pedagógicas para la escucha, la imaginación y el diálogo

¿Cómo se vivencia la primera escucha?:

La primera escucha en las niñas y los niños, es un proceso que se inicia desde el vientre materno; a través del incipiente sentido de la audición, captan los sonidos internos y los externos del entorno donde están desarrollándose. En ese sentido, la experiencia de oír les permite, desde el primer momento, conocer el mundo que les rodea y crear una relación emocional que favorece su desarrollo; al nacer, este universo sonoro crece y se amplía a medida que pasan los primeros años.

 

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Así mismo, en la primera infancia y la infancia se desarrolla y fortalece la escucha a través del contacto con su entorno y en la cultura que les envuelve; es justamente a través del sonido, y la experiencia sensorial, que las niñas y los niños, pueden apreciar y explorar el mundo,  los paisajes sonoros que les acompañan, seguramente,  desde antes de nacer; estas primeras escuchas crean las memorias que transforman y construyen las formas de percibir y ser en el mundo.

¿Por qué es importante fomentar la escucha en los primeros años?:

La escucha aporta al desarrollo integral de las niñas y los niños, y es esencial para potenciar el bienestar y la socialización en cada cultura; escuchar otorga destrezas y habilidades para interactuar, relacionarse, compartir, cooperar con sus pares; además, aprender de las personas, de la naturaleza y el entorno del que hacen parte.

Los aprendizajes se dan, en gran medida, a través de la oralidad, de allí la importancia de inspirar, de invitar, de promover la escucha activa, diversa y de calidad en los primeros años de vida para suscitar la atención, la curiosidad y la concentración. Es muy importante generar el equilibrio entre fomentar la escucha en los primeros años, y que simultáneamente las niñas y los niños sean escuchados, participen, y logren escuchar su voz y su propio paisaje sonoro en el mundo.

¿Qué integran los paisajes sonoros?:

Los paisajes sonoros configuran el universo auditivo que rodea a las niñas y los niños, del lugar donde crecen y de donde son parte, allí existe un paisaje sonoro que les acompaña, percibirlo e identificarlo, es la clave para comprender, descifrar e ir desentrañando el territorio que habitan.

Su apropiación les permite aprender y aprehender de él, identificando los comportamientos auditivos que el territorio ofrece. De igual manera los paisajes sonoros son fuente de información, que dan cuenta de los cambios y transformaciones de las culturas y las sociedades.

Acerca de las canciones, el sonido y el arte en la primera infancia:

Como sabemos el arte es un lenguaje de expresión y comunicación, en el que la música y el arte sonoro ocupan un lugar privilegiado en la vida de las niñas y los niños desde los primeros años de vida. La complejidad que implican las características de la música y el sonido: La melodía, la armonía, el ritmo, el volumen, la duración, la altura y el timbre entre otros, les permite disfrutar, desde su percepción, y generar respuestas en consonancia a estos atributos, las niñas y los niños, con su lenguaje corporal, coordinan movimientos, expresan sentimientos y emociones, juegan con su voz, se activa la memoria, la atención estimulando su imaginación y sentidos.

En este proyecto desarrollamos esa capacidad de imaginar al escuchar canciones que nos hablan de animales que reclaman su libertad mientras hacemos un recorrido auditivo por diversos entornos sonoros que nos invitan a la conversación con las personas adultas mediadoras, con las familias, que en este repertorio, encuentran diversas oportunidades para generar diálogos desde los “preguntarios” que ofrecemos en cada canción y paisaje sonoro. En este sentido, cada canción viene acompañada de unas preguntas que invitan a conversar, escuchar y compartir, creando espacios de diálogo entre niñas, niños y familias.

Escuchando el propio entorno:

Es importante propiciar espacios de audición en las niñas y los niños, donde se les permita reconocer y explorar, desde la escucha consciente, los sonidos que los rodean. ¿Cómo suena su casa? ¿la cocina, el baño, la sala; ¿cómo suena su familia?, ¿cómo suena su jardín?, ¿cómo suena la calle?, ¿el barrio?, ¿la ciudad? y ¿la naturaleza? En este sentido es fundamental jugar con los sonidos, enseñarles que a través de los oídos se puede construir un universo y crear mundos de aventuras y fantasías, pero también explorar y conocer, descubrir y soñar.

Invíteles a cerrar los ojos y permita, durante unos segundos o unos minutos, para escuchar el espacio en el que se encuentran, después converse con ellos y ellas sobre lo escuchado, ¿qué escucharon?, ¿cómo se sintieron con lo que escucharon?, ¿eso que escuchamos será diferente en la noche o en la mañana? Son preguntas que invitan a identificar el entorno de otra manera, a promover el diálogo, i a descubrir y explorar el mundo a través de la escucha.

Recomendaciones y preguntario para el uso del material: